miércoles, 10 de abril de 2013

Medio Maricón de La Roda 2013

Ya se veía venir que me iba retrasando mucho con las crónicas. Desde el 22 de noviembre no había salido nada de las puntas de mis dedos. ¿Y qué? Pues que me meto a ver las estadísticas del blog y, joder, en el último mes van 244 visitas. Así que me he dicho que son muchas, y que había que escribir alguna crónica para ahuyentar al público y bajar esa cifra. O eso o irme a Qatar a entrenar un equipo de balomnano atletismo.


Por primera vez se celebró la Media Maratón de La Roda en sábado por la tarde en vez de en domingo por la mañana. A mí personalmente me gustó más así, aunque público siguió sin haber demasiado, pero por lo menos un poco más (pudo influir que hacía un aire intenso y bastante fresco en que la gente no se animase a salir a la calle a aplaudir o, cuanto menos, a golismear). Y las calles tenían otra luz.

El recorrido es el que se homologó en distancia hace un par de años con motivo del campeonato autonómico. Y está bien medido. Lo que mide mal son los GPS, me duele la boca de decirlo, porque trazan un leve zig-zag cuando nosotros (o los jueces que hacen la medición) vamos en línea recta. Y por tanto miden de más (sobre un 2% aproximadamente, menos si la carrera o el entrenamiento discurre por zonas muy abiertas y sin edificios u obstáculos). Así que al próximo que vuelva a decir "la carrera está mal medida, a mí el GPS me mide 400 metros más" le pego una hostia no sé qué le hago.

Mención especial a la inconmensurable bolsa de obsequios con la que nos tuvo a bien agradecernos nuestra participación la no menos inconmensurable organización: camiseta técnica de manga larga, botella de vino, bote de gel, bote de isotónica, bandeja de champiñones, bolsa de tortas para gazpacho manchego y no sé qué más.

Cuenta la leyenda que antiguamente iban muchos dosquinceños a las carreras. Ahora es raro que este club puntúe. Eso sí, a cenar el jueves fueron unos cuantos golfos, cierrabares. Sólo uno, mi últimamente sempiterno compañero JuanRa, tenía excusa. Y es que corría al día siguiente la Maratón de París. Pero a La Roda sólo acudimos 6 toros 6. Establecimos en seguida el comando élite y el sub-élite. Los primeros con la idea de bajar de 1:45 raspados y los segundos con que no los recogiera la ambulancia hacerlo lo mejor posible.

Allí nos pusimos pues, dale que te pego entre una multitud de 900 valientes, Paquito, Juan Perdigón y quien os habla, dejando atrás a los otros tres aguerridos dosquinceños Jota, Sebas y El Fuerzas.

Esto debió ser muy al principio porque aún llevo los guantes y me los quité en el km 4 (lo recuerdo porque se me cayó uno al suelo y tuve que volver a por él, dejándo dicha maniobra una impronta en el rastro del GPS. Por cierto qué peazo marica, el único de la foto con manga larga. Ah, menos mal que el calvo de atrás también lleva guantes.

El viento hizo acto de presencia aunque por mi parte he de decir que no fue motivo de freno suficiente. Lo que más me mosqueó es que a veces soplaba de cara y, cuando girabas 180 grados, te volvía a pegar de cara. Cuestión de preguntarle a Iker Jiménez.

Poco a poco los km fueron cayendo lenta pero inexorablemente, en compañía del miembro Don Quijote Rodrigo, a partir de ahora conocido como Judas Iscariote, que aunque ya se ha disculpado de manera pública y notoria no por ello deja de merecerse una buena colleja, por aquello de ir con nosotros hasta el km 20 y dejarnos con la palabra en la boca en la larguísima recta de meta. Paquito no está en su mejor momento, de hecho venía de hacer 50 minutos en los 10 km de Barrax, y nos consiguió aguantar hasta el km 11 prácticamente, pasando el km 10 en 48:50 (me refiero al km 10 de la organización, porque el del GPS puede servir de orientación, pero me lo paso por el forro de los cojones).

Finalmente, poco a poco, llegamos en lo que sin lugar a dudas (será sin lugar a dudas para tí, gilipollas; como véis ya me insulto yo, tranquilos) es el peor tramo, entre el km 14 y el 15, a saber, la cuesta (que no es muy empinada pero jode) de la calle Cruces (otro año más sin saber si son 8, 9 ó 10 las cruces que hay; ¿qué cruces, de qué habla este tío?). Pasado ese punto, con alguna pena y sin ninguna gloria, conseguimos aguantar Juan y servidor, con algún que otro dolorcillo pero defendiéndonos como pudimos. Definitivamente nos salió 1:44:44 y objetivo cumplido. ¿Que qué objetivo? Bajar de 1:45:29, es decir, de 5:00 min/km de media. Y ya van... no lo sé, todas las medias que he corrido desde Hellín 2011 inclusive (1, 2, .... 9 en total).

Epílogo:
  • Paquito 1:48:39 que es muy buena marca, que algunos ya os parece que... bueno, me voy a callar.
  • Comando sub-élite: 2:00:49, muy bien por El Fuerzas, pero Sebas y Jota cierrabares y tragaldabas.
  • JuanRa en París 3:58 ¡¡ENHORABUENA!!
Próxima carrera: Casas Ibáñez.

Gracias por estar ahí.
De nada por estar aquí.

Salu2.

2 comentarios:

  1. Ya era hora, tío vago, parece que los 400 metros de más que tiene la carrera esa que está mal medida te han resucitado...

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  2. Sólo una puntualización, cambia en la crónica el orden de los apelativos no vaya a ser que nos confundan: El juergas cierrabares soy yo, y el gordo zampón que corrió la media con un costillar encima es el Sebas. Que conste en acta!!

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