domingo, 23 de junio de 2013

Saint Píter

La de San Pedro es una carrera que está genial. Para empezar, está bastante cerca de casa (para los que vivimos en Albacete). Se tarda en llegar un pispás. Además no es muy larga, apenas 11 km, y además no tienes que dar dos o tres vueltas por dentro del pueblo y su polígono industrial. No suele ir mucha gente, así que no hay mucho mogollón para aparcar, ni en la recogida de dorsales ni bolsas. Y se corre como en familia.

La bolsa no es de las mejores, pero por lo menos todo se aprovecha: un queso, una botella de vino, un refresco fresquito (y no el típico con un contenido de azúcar escandaloso). Y luego, cuando acabas, te puedes dar un baño, para algunos el primero de la temporada, en la piscina municipal, que hace "mañana de puertas abiertas". Por cierto, en la piscina hubo una foto épica, de esas que hacen historia. Una foto de amigos, de compañerismo, del buen rollo que se respira en las carreras (feisbuqueros, el año que viene hay que re-publicarla otra vez la semana antes de la carrera, y luego intentar repetirla).

Y una vez que te has refrescado por fuera, a la sombra de una gran carpa, ¡qué aperitivo! Alguno cogió una cerveza con una mano y un mini-bocata de guarra en la otra y, al dar respectivamente un sorbo y un bocado, se le puso la carne de gallina. Para mi gusto faltó pan, pero de lo demás sobró. Como la carrera era muy temprano, a las 9:30, eran sólo las 11:30 cuando ya llevábamos sólamente un par de cervezas, así que nos hicimos fuertes y algunos nos tomamos hasta cuatro unidades.

Tremendo sprint, con los últimos 500 m a ritmo de 4:01 min/km.

De la carrera en sí qué queréis que os cuente: yo en mi línea (56:20, frente a los 57:02 del año pasado). El recorrido del año pasado (alguno decía que habían quitado la cuesta, ja ja ja, qué incautos, eso es imposible,.... bueno, pudiera ser, pero sería para poner otra aún más cabrona), un sofocante calor para lo temprano que era, pero hubo abundantísima y ultra-fresca agua repartida en unos avituallamientos cada, más o menos, 2500 metros, así que el que no bebió ni se echó agua por'cima es por que no quiso.

No hubo cambio de camisetas inter-clubes, a pesar de que coincidí allí con Puche de Caudete; no caí cuando le vi, se me iluminó la bombilla cuando iba por el km 2. Al final sí voy a La Gineta, y aún no tengo con quién proceder al intercambio, así que animarse. Eso sí, revolviendo en los armarios han aparecido las antiguas camisetas de cuando Maria Jesús era del Dosquince, así que tengo camisetas de varias tallas, tanto para hombre como para muhé.

Gracias por estar ahí.
De nada por estar aquí.

Salu2.

viernes, 14 de junio de 2013

Media Maratón de Albacete 2013



En Almansa, última carrera en la que participé, acababa de batir mi mejor marca en esta distancia. Pero desde ahí no he podido entrenar como quisiera. De hecho, estuve una semana entera parado completamente con motivo del viaje a Disneyland Paris con la familia. Considero esa semana clave en el entrenamiento de un medio maratón, entre 14 y 7 días antes de la carrera, pero sólo pude trotar algo en la semana anterior a la prueba, lo típico para ir descargando kilómetros, pero sin la carga previa. Así que mal en ese sentido: no llegaba bien fino. No en vano:

Soy un malo,
y eso es bueno.
Jamás seré bueno,
y eso no es malo.

Pero los días previos me fui picando conmigo mismo y, como parecía que el clima iba a ser el adecuado, me mentalicé para darlo todo. Incluso hice la descarga y carga de carbohidratos y me tomé un aporte en forma de polvos disolubles.

Niñas endosadas (puesto que también corría Maria Jesús), coche al parking, visita a la churrería aunque no tomamos nada, saludos, foto de equipo, más saludos, bajamos otra vez al parking a dejar el chándal y a darnos los últimos retoques, vuelta a subir, otra foto de equipo, más saludos, etc.

Fila superior, de izquierda a derecha: Paco Aparicio, Asun (hermana de Pedro León y cuñada de servidor), Fran Olivas, Gossi (medio tapado), Luis, Juan Perdigón (medio tapado), Presi (tapando), Juan Trampolín (muy tapado), rubia (ni idea), tío con barba (ni idea), morena con gafas (ni idea), Maria Jesús, tío con gorra (ni idea), Isa trainer, Victoria, Carri, Corominas, rubia 968 (no me acuerdo de cómo se llama), Jesús Alarcón, Antonio Aroca, Laureano, el de la gorra creo que es Javi Martínez, medio agachado Quijote (ni idea), Paco FLdlN, Santoyo, medio agachado Quijote 2 (ni idea), Ángel Robles, Jose Carratalá, Quijote 3 (ni idea). Sentados, de izquierda a derecha: Virgilio, Dioni (en la posición de Wenceslao), Pedro León, David, una cabeza (ni idea), Blas, servidor, tío de negro sentado (ni idea, creo que un amigo de Jorge), Paquito Sirvent, Ramón, Juanra, Quijote 4 (ni idea) y Jorge.

Como siempre en esta carrera, a intentar colocarnos bien. En otras es casi mejor colocarse detrás para ir viendo el paisaje sí, sí, el paisaje, como si no te conociéramos ya. Tanto, que casi nos metemos en el cajón reservado a los del Campeonato de España. Reculamos un poco y nos colamos a unos 5 metros de la segunda línea de salida, esa que luego avanzó otros 20 ó 30 metros cuando dejaron que nos juntásemos con los de delante. Así que allí estabamos Juanra, Paquito y yo. Me prometieron que hacíamos juntos hasta allá por el km 8 a ritmo de 1:40, pero me lo decían más por educación que por otra cosa, porque estoy lejos de su estado de forma y además:

Soy un malo,
y eso es bueno.
Jamás seré bueno,
y eso no es malo.

No hubo tiempo de nervios, ni de estiramientos. En seguida dan el tiro al aire y una masa enfurecida de más de 3000 individuos e individuas se lanza a tomar las calles. Como siempre, unos quieren ganar, ya sea en la general, en su categoría, por equipos, o como local. Otros se conforman con participar y pasar un rato lo más agradable posible, y con acabar les vale vamos, lo que tú llamas "los pusilánimes". Muchos quieren superarse a sí mismos, haciendo mejor marca en esta prueba de Albacete en concreto, mejor marca de la temporada, o mejor en la distancia del medio maratón. Otros acompañan a algún amigo o familiar para que hagan marca o la acaben dignamente. También los hay que no están en el grupo, que se han tenido que quedar a ver pasarnos desde la barrera, algunos porque de verdad no pueden, otros porque se buscan una escusa a si mismos para no ir ni a ver pasar la carrera los super-pusilánimes, y otros porque no tienen lo que hay que tener.

Vamos al lío: la salida es rápida, aunque en la primera curva siempre se forma un tapón. Por suerte no me entretuve mucho y pronto estaba marchando a velocidad razonable. Muchísima gente, damos la vuelta por el nuevo tramo de la Avenida de Es...¡páña! hasta la Circunvalación y volvemos en dirección al primer paso por la salida-meta. Kilómetro 1, frente a Titis Sur, en 4:49 incluído tapón. Kilómetro 2, frente a la Inspección de Trabajo, en 4:22. Cuando llego a la Punta del Parque ya llevo a Paquito y a Juanra a 25 m, pero sabiamente decido no seguirles puesto que:

Soy un malo,
y eso es bueno.
Jamás seré bueno,
y eso no es malo.

Llega el km 3, en 4:37, poco antes de llegar al Altozano, y ya voy resoplando como una locomotora vieja. Me temo que no voya a disfrutar de esta carrera, puesto que estoy mentalizado a darlo todo hasta el final.

Poco más de dos kilómetros y ya llevo cara de circunstancias.

Bien, tradicionalmente en este tipo de carreras tan multitudinarias hay que intentar salir los 2 ó 3 primeros km muy por debajo del ritmo medio previsto (que en mi caso eran 4:52 de pancarta, no de GPS), para después mantener el ritmo medio sin intentar perder segundos, pero intentando mantener lo que se ha ganado al principio por si nos hiciera falta al final. Así que era momento de bajar un pelín el pie. Paso la Avenida de la Estación haciéndome la composición de lugar de quién va aún delante y quién detrás, y llego al km 4, a la entrada al Paseo de la Libertad (ya de vuelta) en 4:40. Giro en el Altozano, mini-subida a la Catedral, bajada por la calle Feria que está bastante concurrida de gente, aunque no debe hacer suficiente fresco porque son los menos los que aplauden. Llego al km 5, al poco de pasar el Molino de la Feria, en 4:45.

Me adelanta Fran Olivas, que se ha debido despistar en la salida. Tal y como habían dibujado en el plano, la carrera discurre por la calle y no por el paseo de la Feria, al contrario de como suele ocurrir tradicionalmente. No me pilla de sorpresa porque ya había visto las vallas colocadas esa misma mañana frente a la Caseta de los Jardinillos, así que psicológicamente me apunto un tanto por haber reconocido correctamente el terreno. Giro y enfilo mi calle. Mi compañera del trabajo Ana está frente al antiguo Sandokan como prometió y me aplaude como una posesa. Paso por mi casa y el vecino del que os hablé en Casas de Lázaro está asomado al balcón en pijama el año que viene lo mismo se apunta y hasta puede que incluso te gane, pero hoy por hoy puedes decirle "¡¡Pusilánime!!". Me adelanta Jorge, que también ha salido muy atrás y ha tardado todo este tramo en darme caza. El km 6 está frente al colegio del Santo Ángel, y he tardado otros 4:45. De momento voy a ritmo de récord pero tengo clara mi falta de tiradas largas y sé que voy a pegar el petardazo más pronto que tarde, ya que:

Soy un malo,
y eso es bueno.
Jamás seré bueno,
y eso no es malo.

Estratégicamente me coloco en el centro de la calle para pillar la Glorieta de Francisco Pizarro de refilón por el camino geométricamente más favorable, y después afronto la larguísima Arquitecto Vandelvira, a cuyo término está el parque y justamente al llegar ahí está también hoy la pancarta del km 7, que hago en 4:53. Subidita que se agarra y al llegar a la Fuente giro a la derecha en lugar de a la izquierda como es tradición. En este tramo me ciño a la derecha todo lo que puedo porque he aprendido en la primera mini-vuelta que hay que llegar hasta el final, y que así la última isleta en la que hay que dar la vuelta te pilla más o menos de frente, ahorrando unos metros y algo de sufrimiento. Al poquito de entrar me cruzo con Juanra y Paquito que van juntos, pero ellos no me ven. Calculo la diferencia en unos 500 m, puesto que este ida-y-vuelta tiene unos 600 metros en total, yo no he hecho nada más que entrar y ellos ya están llegando a la Fuente ¿seguís alguno leyendo aún? ¿estáis locos?. Casi al final me cruzo con Jorge, doy la vuelta, como digo, de la manera trigonométricamente óptima, y regreso hacia la Fuente ¿por qué pones "fuente" con mayúscula? porque me sale de la punta del capullo, calla, coño, y déjame escribir. A la altura del Edificio Covirco está el km 8, en el que he tardado 4:49.

Hacía un rato me había alcanzado Virgilio. Entre que llevo la música y oigo poco, y que voy con lo justito, apenas puedo hablarle. Este tío corre muchísimo más que yo, pero como está en "baja" forma, me acompaña un buen trecho, lo cual me anima bastante, porque pensaba que iba a hacer la carrera completamente solo. Pero bueno, llegando al Altozano me empieza a sacar distancia, por lo que le digo que tire y le doy las gracias. Un poquito más atrás, en el cruce de la calle Tinte con la Calle Ancha, estaba el km 9, que me sale en 4:43.

Aquí servidor con Virgilio. Fueron sólo unos cientos de metros, pero me vinieron bastante bien.
La Plaza del Altozano: siempre me ha encantado su mezcla de modernismo y edificios antiguos. Me recuerda mucho a la Plaza de Callao de Madrid. A la izquierda hay un montón de tías bailando zumba, a las cuales no había visto en la primera vuelta sería por tu ritmo frenético, no te jode. Con la simpatía propia del Primer Ministro Tayyip Erdogan (tío majo donde los haya; bueno, éste y Bashar al-Assad también majísimo y simpatiquísimo), les lanzo unos besos y, a continuación, echo mano del bolsillo trasero y voy preparando la primera cápsula de glucosa, porque me suena que el próximo punto de agua estará entre el Puente de Madera y el Sembrador. Giro y subida. La única cosa que se puede llamar subida, aunque tampoco lo es en realidad, acostumbrados a las bromitas a la que nos tienen acostumbrados por estos pueblos de la provincia. En esta calle saco de nuevo el tiralíneas y hago de nuevo el trazado super mega chupi corto: derecha, izquierda, derecha, izquierda. Nada más empezar la bajada está el km 10, que me sale en 4:59. En el global llevo 48:20, a ritmo medio de 4:50.

Voy bastante asfixiado, me tomo la glucosa y bebo algo de agua, pero no me entra bien. Por suerte no hace calor. Calle de ida y vuelta en la Avenida de la Estación. Sólo reconozco a unos pocos de vista, y a 2 ó 3 de saludar. ¡Madre mía, cuánta gente, y cómo corren los cabrones! Al llegar al giro a la derecha para coger la calle Martínez de la Ossa, justo a la altura de Mapfre, está el km 11, que me ha salido en 4:58. Empieza a hacerme efecto la glucosa, o eso creo yo, y me pego al lado derecho para ahorrarme unos metros al llegar al giro que sé que hay más adelante. Este tramo es aburrido. La calle se hace larguísima. Casi un kilometro entero hasta el final, casi llegando a la rotonda, donde está el 12, que me sale a 4:55.

Me pesan las piernas, no me encuentro ligero. El tramo que viene ahora es infumable, pero intento no bajar la marcha. Por el nivel de esfuerzo que siento que voy haciendo, debería ir más rápido, a eso de 4:50, pero voy más lento. Se me está empezando a estropear el récord, como temía. ¡¡Venga, vamos!! Visualizo el recorrido en mi mente y me pego al lado derecho de la calle. Voy yo solo por ese lado, pero son los demás los que se equivocan, porque este año no hay que girar por la calle Casas Ibáñez, sino por la siguiente, la Avenida de la Mancha. Así que primero pasaremos la glorieta nueva, dejándola a la izquierda. Así que todos los que se han pegado a ese lado van a tener que volver a la línea que yo me he marcado, haciendo unos metros más que yo. Además, así voy por la sombra de los árboles. Al pasar, por fin, la glorieta, me pego a la izquierda poco a poco. Llegando al final, antes del giro, hay unos tíos de la Cruz Roja y me parece ver que Juan Soler se ha parado ¿a por réflex, a por agua, a por papel higiénico?, así que paso a su lado y le palmeo el hombro pero, como voy medio zombi, casi le meto una colleja. Al poco de girar está el km 13, que me sale en 5:01. Es el km más lento por ahora y, ¡atención, spoiler!, el de toda la prueba (fin del spoiler). Voy, lenta pero inexorablemente, a menos. Pero saco fuerzas de donde no las hay y trato de acelerar un poco, repitiéndome una y otra vez el tantra del día:

Soy un malo,
y eso es bueno.
Jamás seré bueno,
y eso no es malo.

Giro en la calle Paris de Los Llanos del Águila. Casi desierta a pesar de todo el mundo que vive aquí. Estarán de resaca, por que son las fiestas del barrio o con cagalera del garrafón. Derecha, izquierda, comisaría de Policía Local no se te olvide decir que te subes a la acera, avanzo, izquierda te subes otra vez a la acera, tramposillo. Ahora cogemos la calle Casas Ibáñez pero en sentido contrario al habitual. En seguida giro a la derecha para coger la calle de La Paz nuevo bocado al recorrido, subiéndote, tú y todos, por la acera, ¡que hubieran puesto un juez, no te jode!, frente a cuyo teatro está el km 14, en 4:59. Están dando agua, así que voy a tener que adelantar el segundo vial de glucosa por dos motivos: porque están dando aquí el agua y porque voy reventado. También aprovecho y me echo agua en al almendra, que se me empieza a cocer.

Calle Gabriel Ciscar, barrio de la Industria. Se va a hacer dura. No hay mucha gente, pero alguno anima y se hace más llevadera. Por suerte es todo sombra. Trato de apretar y parece que voy mejor. Joder, nos llevan hasta el mismísimo final de la calle. Media vuelta a la altura de la mutua Asepeyo y regresando por Juan de Toledo. Más o menos a la mitad de esta calle está el km 15 con su correspondiente alfombrilla de cronometraje: 4:50, ¡Bien! ¡¡Vamos!!

Iglesia, polideportivo, giro a la derecha, nuevo giro y empieza la calle más larga del Universo Conocido: el Paseo de la Cuba. Desconecto, me pongo en piloto automático. Cuando llevo una eternidad aún estoy terminando la valla de la Fábrica de Harinas. Al otro lado del Parque Lineal hay gente corriendo en sentido contrario a la que saco 4 km, toda una hazaña para mí que:

Soy un malo,
y eso es bueno.
Jamás seré bueno,
y eso no es malo.

El km 16 está poco antes de llegar a la gasolinera, y me sale en 4:56. A estas alturas, todo lo que sean menos de 5:00 me saben a gloria bendita. Para mis adentros me queda el orgullo de que no me he dejado hundir. A falta de poder estirar la zancada, doy pasitos cortos pero rápidos. Resoplo, bufo, jadeo, pero no paro, no puedo parar, sigo, ¡voy dándolo todo, joder!.

Tras una eternidad, se acaba la calle y llego al Sembrador, giro en el Paseo de la Libertad y llego al Altozano, que está repleto de gente. Saco el tiralíneas para subir la cuestecita de la Catedral. A la altura de la calle del Cura, junto al Almuerzódromo, allí está el km 17, que me sale en 4:46.

Me lanzo frenéticamente calle Feria alante vamos a ver, dos cosas, palomín: para empezar la palabra "alante" no existe, debiendo usarse "adelante" ¿es que no veías el Lingo, que a Ramoncín le dolía la boca de decirlo? y punto número dos, ¿frenéticamente? ja, ja, ja, ja, ja, con la mente puesta en que mis niñas tienen que estar por esa zona viendo la carrera. Alli están, frente a La Chata Bullring, y les choco la mano como suelo. Y también a mis suegros. Bueno, ya queda menos, ya no queda nada, el km 18 está a tiro de piedra y no vas mal, no va a ser para récord, pero venga, ánimo. Efectiviwonder, susodicho km está justo frente al Pincho, y me sale en 4:55.

Parece que voy andando, pero no. Gran foto de David-el-de-Lauri.

Tengo calor, no bajo el ritmo, sigo, más, venga, me echo agua por encima, paso por mi casa, pero ya ni miro si hay algún vecino asomado, que les follen, sigo, más, llego a la glorieta otra vez, uf, uf, la Guagua, venga, vamos, joder, qué calle más larga, pero venga, si la he hecho mil veces. Kilómetro 19, a la altura del cruce con la calle... yo qué se, en 4:54, venga, sólo quedan dos. El parque, giro a la derecha, aquí siempre hay gente, hoy también, curva, bordeando la valla, semáforo, arriba, placilla a la derecha, arriba, la iglesia, joder, cuántos corredores incluso a estas alturas, ¡hóstias, uno va descalzo!, y encima va delante, qué greñas, parece un Sansón, tú a lo tuyo, vamos, ya se ve la Fuente, pero ojo, que este año no te puedes lanzar para abajo, hay que ir a la derecha hacia ECI, venga, vamos, uf, uf, buf, buf, ay, ay, parezco la Sharapova con tanto jadeo, Luis y el Presi me animan y me gritan, vamos, venga, joder, la Avenida de España, (km 20, en 4:54) qué larga parece, algunos suertudos ya vienen de vuelta, sólo les queda la cuesta abajo, qué ganas tengo de pararme, venga, sigo, me pego a la derecha, una mujer con un carrito, le hago un gesto con el brazo para que se quite, sigo, joder, un calvo, le repito el gesto, mierda, era el fotógrafo de los Keniatas, sigo, veo a Majo, la mujer de Juanra, con los críos, al final de la calle, no le da tiempo a sacar el móvil para una foto, uf, uf, giro, jadeo, una jueza de la Federación se ríe y me anima, última recta, joder qué larga, me siento espeso, pero aprieto, corro, me adelanta Pepe el Farma, ¿otra vez? me había adelantado hacía un siglo, pero le habré vuelto a adelantar yo sin darme cuenta, voy medio mareado, no sé ni qué grupo llevo en el mp3, a la derecha me saludan Chumillas y Magán, Magán y Chumillas, me animan, qué suertudos, hace un siglo que han dejado de sufrir, y yo aquí como un pringao, venga, vamos tío, que no queda nada, la Fuente, por fin, cuesta abajo, ¡cojones!, un tío que va haciendo marcha y que adelanté hace unos kilómetros se pone a mi altura y me adelanta, ¡y una mierda!, le esprinto, pero esprinta él también, sin dejar de hacer marcha el muy cabrón, esprinto más, que le follen, ¿dónde está la puta meta?, no está a la derecha, ¡mierda, está a la izquierda!, ¡¡¡pero a tomar por culo, está casi en la Punta del Parqueeeee!!!, ¿a quién se le ha ocurrido esta última bromita? me cago en tó lo que se menea, voy reventado, la zandada larguísima, el corazón se me sale por la boca y por las orejas, por fin, voy a llegar, levanto los brazos... se acabó.

El marchador, con el dorsal 2828, a quien parece que al final mojé la oreja. No estuve seguro hasta que no ví la foto. Si ampliáis la foto veréis que casi todo el mundo del público le mira a él.

Epílogo:

El km 21 lo hice en 4:22. En total 1:43:20, que es mi tercera mejor marca en media maratón homologada (excluyo de este ránking un día que hice 1:41 y pico en Villarrobledo que, como todo el mundo sabe, con excepción de una persona, mide como unos 400 metros menos). Y es mi mejor marca en la media de Albacete. Para mi escaso entrenamiento de las últimas semanas está fenomenal, así que estoy muy contento.

Cogí el botellón de agua, la bolsa blanca con los frutos secos (ojo, bolsa de pipas caducada) y bajé al coche a cambiarme de camiseta y secarme un poco. Cogí una bolsa con una camiseta seca y una toalla para mi mujer y subí a esperarla. Enseñé el dorsal para volverme a colar en la zona habilitada para los atletas, justo cuando el reloj marcaba dos horas de carrera. María Jesús debería estar al caer, así que esperé un poco estirando, pero como no venía y se te escapó un pedo ultramaloliente que no aguantabas ni tú me fui al Parque a tomarme un trozo de sandía y tres cervezas. Charla con los compañeros del Dosquince y con alguno más, con la típica conversación: ¡qué buen día ha hecho! etc, etc, bla bla blá, bla bla blá. También los típicos toca-huevos hicieron el típico comentario acerca de la supuesta típica mala medición del recorrido.

Por fin llegan Maria Jesús y su trainer, Isa. Hasta el km 15 más o menos bien, pero a partir de ahí, pajarón, sufrimiento, cansancio, extenuación, sed, paradas constantes... un calvario. Su media más lenta, en 2:08. Pero bueno, a pesar de todo, sólo 2 minutos más lenta que su marca habitual (una vez hizo 2:02, pero las otras cuatro veces fueron 2:06).

El próximo domingo voy a ir a la carrera de San Pedro, pero después voy a estar, creo, una buena temporada sin ir a las carreras. Bueno, quizá vaya a La Gineta, pero a hacer fotos. En el tema del intercambio de camisetas, aunque tengo apalabrados ya unos cuantos, todos me fallan en San Pedro. Pero estoy abierto a un intercambio sobre la marcha, es decir, allí mismo y sin previo aviso... por si a alguno os hace ilusión poneros un día "la de cuadros".

Gracias por estar ahí.
De nada por estar aquí.

Salu2.

jueves, 23 de mayo de 2013

Medio Maratón de *Asna Mala*

Hola, buenas noches. La última carrera que he corrido ha sido la Media Maratón de Almansa, el pasado sábado. ¿Y qué tal? Pues muy bien, de hecho he realizado mi mejor marca personal en la distancia, con 1:42:29. Al principio pensé que eran 1:42:34, con lo que habría mejorado 7 segundos con respecto a la marca anterior (1:42:41, en Hellín 2012), pero al final son 12 segundos de mejora. Es poco, pero lo considero un gran éxito de todos modos.


He empezado casi por el final, pero vayamos al principio: como casi siempre hice el viaje en coche con Juanra. Llegamos más bien justitos, pero es que encima teníamos que encontrarnos con la gente a la que le tenía que cambiar la camiseta esta vez, así como con los que había que deshacer el cambio de la semana anterior no sé si la gente te está siguiendo. Por suerte todo se dio bien: primero nos encontramos con Mariángeles Magán y Paco Núñez Chumillas para que me devolvieran las camisetas de cuadros, y a su vez yo les devolví las suyas del día de Montealegre. Les deseamos suerte porque Mariángeles optaba a ganar (nada menos), aunque había inscrita alguna rival puñetera que, a la hora de la verdad, no le vio ni la sombra (victoria aplastante con más de 3 minutos de ventaja y además mejor marca personal de 1:23:59, ¡¡enhorabuena otra vez, has corrido como una *Almansa*!!). Ea, ventajas de tener una liebre de lujo tanto aquí como en la última carrera de Montealegre ja ja ja, muy gracioso, me parto.

Por suerte de inmediato nos encontramos con los que iban a portar hoy las camisetas a cuadros blanquinaranjas ("arlequinado" es un térnimo incorrecto para referirse a algo que es "a cuadros", si tenéis curiosidad lo podéis buscar en www.rae.es), a saber, Rodrigo y Pedro Cifuentes, grandes amigos y miembros del Club Don Quijote grandes amigos por los huevos, conocidos o si acaso amigos y punto, ni que estuvieras todos los días por ahí de cañas con ellos. Como es lógico, ellos me dejaron a elegir entre varias de su club, decantándome yo finalmente por la de manga corta de Rodrigo.

Heme aquí con los dos nuevos miembros del selecto grupo "Dosquiceños por un día".

En lo que es la carrera en sí, las sensaciones fueron muy buenas, la verdad. Hay veces que las piernas se te vuelven pesadas y cada zancada cuesta mucho, pero no fue eso lo que me pasó en Almansa. Después de un primer kilómetro con muchos acelerones y bajadas de ritmo (salimos como casi siempre desde atrás del todo), a partir de la zona de los supermercados ya pude ir a mi ritmo sin que me estorbase nadie. Corrí por sensaciones, con naturalidad, sin forzar, y no me costó nada empezar a restar segundos poco a poco a la "media teórica" de 5 min/km.

La primera vuelta bastante bien. A las primeras de cambio adelanté a varios compañeros del Dosquince, Sebas, Ramón, el Fuerzas, Jota. Pero rápidamente también se me perdió de vista, por delante, el compañero con el que suelo correr, Juanra, que se marchó con David, así que tuve que hacer la carrera entera en relativa soledad, puesto que no me emparejé con nadie.

En las medias maratones me gusta siempre reservarme un poco. Si hay que sufrir, se sufre, pero que no sea a costa de un gran bajón de la velocidad y el rendimiento. Así que no apreté todo lo que podía, pero tampoco aflojé cuando vi varios kilómetros que me salieron entre 4:45 y 4:35. Esto era, claro está, según el GPS. Pero ojo porque, ¡¡oh, descerebrados del Garmin!!, la carrera de Almansa atraviesa varias calles estrechas, largas y con edificios altos que engañan a nuestro aparatejo, haciéndonos creer que vamos más rápido. Por eso le eché un vistazo al crono al paso por la pancarta del km 8, viendo que llevaba 38:30. Puse a funcionar la calculadora: si a 5 min/km justos se tardan 1:45:29 y, dado mi actual estado de forma y la temperatura ideal para correr, es posible que haga récord personal, necesito recortarle en total 3 minutos al paso teórico de 5 min/km (que es fácil de calcular mentalmente), por tanto, si en 8 km he recortado 1:30, en el resto, que son 13 km, tengo que recortar otros 1:30 reconócelo, Alberto, te has perdido hasta tú.

El ambiente acompaña, hay mucha gente en las calles, animando a izquierda y derecha. La climatología acompaña, no hace nada de calor, más bien fresco, con un ligero viento en contra en algún tramo, pero que no molesta, sino que casi se agradece. Las macizas que vas adelantando van dándote un extra de vidilla. Además vas portando una camiseta emblemática, la del Club de Atletismo Don Quijote Albacete, lo que te hace setir por un día como alguno de sus más carismáticos miembros: Mamen, Laureano, Carri, los hermanos Robles, Peter of the Rose, Agustín (lo siento, no os puedo nombrar a todos). De momento los pasos por cada pancarta de indicación de kilómetros se van cumpliendo (olvídate hoy de la distancia que marca el GPS, va mintiendo reloj mentiroso, reloj malo, ya te hemos oído). Hoy puede ser el día.


En el km 10, cerca del primer paso por meta, me tomo la primera ampolla de glucosa, que siempre me viene bien para evitar el bajón del 12-13. Paso por meta y encaro la segunda vuelta. De vez en cuando miro el reloj para saber a qué ritmo voy, y siempre es 4 y pico, así que voy, lenta pero inexorablemente lo que te gustará esta expresión, rascando segundos al ritmo de récord.

PARRAFADA TÉCNICO-MATEMÁTICA: a partir de la hora de carrera, que sería poco después del km 12, mi peluco ya no marca segundos, sólo horas y minutos, así que cuando pasé por el 14 únicamente marcaba 1:08 (h:mm). En el 16 aún eran 1:18 pero por fin en el 17 (pancarta siempre) eran 1:22. Suponiendo que, en el peor de los casos, fueran 1:22:59 y que yo consiguiera mantener los 5 min/km llegaría 20 minutos y 29 segundos más tarde, es decir, en 1:43:29. "¡¡Joder!! (pensé), aún tengo que rascar al menos un minuto en los 4 km que quedan".

Con toda esta paja mental iba yo en la azotea cuando al fondo, en una curva, veo a David. Ha salido muy fuerte con Juanra y estoy comiéndole el terreno a pasos agigantados. Y efectivamente, cuando doblo yo al poco esa misma curva, le veo caminando. Le saludo al pasarle, porque con la camiseta que llevo no se me ve también, y se anima y se viene conmigo... 100 metros sólo, porque le duele la cadera ¡¡ahí te quedas, mundo amargo!!.

Voy ya tocadillo mentalmente así que cojo un par de referencias de gente que ha venido por detrás y que van más fuertes que yo (siempre es mejor fijarse en este tipo de personas a estas alturas de la carrera). Paso por donde otros años estaban las chavalas haciendo spinning, que este año vuelven a estar ahí pero sin bicis, sólo con pompones, me animo, y encaro la antaño temible cuesta de la calle Mendizábal. Giro, avituallamiento, cuesta abajo y llego a ese sitio donde te cruzas con los que van delante y luego con los que vienen detrás (¿cómo le llamáis a estas calles? ¿va y viene? ¿cruza que te cruza? ¿calle de los saludos?). A ver... quién va delante... un par del Quijote que ni me miran, Gerardo de Chinchilla, un calvo, otro calvo, uno con la camiseta del "atleti"... giro... a ver quién va detrás... unos cuántos que acabo de adelantar, ¡coño, Lázaro!, un calvo, David no viene... giro a la izquierda, cuesta abajo, giro otra vez a la izquierda, llegada al bulevar donde antes se giraba a la derecha, ahora recto, para rodear por detrás eso que parece un instituto, llegada otra vez a una calle de va y viene con conos, los mismos delante y los mismos detrás, bueno, Lázaro no viene así que lo tengo tan cerca que ha hecho el giro justo pegado a mí, giro a la izquierda, adoquines, el instituto a la derecha, me adelanta Lázaro que va como una moto, giro a la derecha, avituallamiento, giro a la izquierda, alfombrilla de cronometraje, bulevar largo, interminable, cuesta arriba ligeramente, Elena, la mujer de Rodrigo, me hace una foto con el móvil y me dice "Vamos, Rodri", sigo, más, el aparcamiento de coches a la izquierda, delante las pistas donde hemos recogido los dorsales, llego a la parte más alta del bulevar, ahora para abajo, no queda nada, ¿haré record?, vamos, un poco más, gente que se va al coche ya, ya se oye el speaker, vallas, ligero giro a la derecha, recta de meta, crono al fondo, marca 1:44 y poco (desde el disparo), acelero, cruzo la meta, levanto los brazos, paro el crono, lo miraré luego.

Nada más cruzar me abraza Emilio del C.A. Villalgordo del Júcar, con otro compañero suyo con quienes me hace unas fotos Agustín (siempre me las hace, pero hoy más, que soy de su club). Luego saludo a varios más: Alfonso (a.k.a. Arthur Gordon Pym), Juan Soler, y ya en la zona de avituallamiento, Juanra me espera con una cerveza para celebrar que él también ha hecho récord (si bien los de Championchip, inexplicablemente por su fiabilidad total, a él le han colocado 1:40 cuando ha hecho 1:36, y a mí 1:41 cuando realmente han sido 1:42). Pronto van llegando más Quijotes, más Dosquinceños, tanto habituales como exclusivos de esa fecha. Las fotos ya las habéis visto todos, pero aquí os dejo una de muestra:

De izquierda a derecha, de pie: un tío de rojo con bigote, Pedro Cifuentes, servidor, Rodrigo, Juan Carlos Segura, Juanra, Pedro León y Jota. Sentados: Sebas y David.

Poco más. Muy contento y ahora un descanso obligado (me voy de vacaciones a un sitio donde creo que no voy a poder entrenar, ese parque temático franquicia de dibujos animados en Paris). Lo de las dos cervezas que te tomaste in situ y la tercera que te aplicaste en el coche a la vuelta, coche que para más inri conducías, mejor que te lo calles. Próxima cita, la Media Maratón de Albacete, en la que haré lo que pueda sin otra pretensión que bajar, una vez más, de 1:45:29.

Con respecto al intercambio de camisetas, durante la carrera y la post-carrera he apalabrado ya unos cuantos cambios para el futuro. Ya iremos quedando por el facebook, por el whatsapp, por e-mail o como sea, aunque teniendo en cuenta una nueva norma que me acabo sacar de la manga: no intercambiar camisetas cuando se celebre la carrera correspondiente al lugar de donde es el club en cuestión. Es decir, yo no dejaré la mía en Albacete, ni tampoco pretendo que Sarri me deje la suya en El Salobral, ni Emilio en Villalgordo, ni Irina en Tarazona, ni Puche en Caudete, etecé, etecé.

Y ya para acabar, un último razonamiento-en-reflexión: hace poco me comentaba mi cuñado Pedro que una compañera suya no sabía quien era Kurt Cobain (el tema salió por una canción que sonaba en la radio en el coche). Tampoco le dí mucha importancia al tema, porque la muy zopenca tampoco sabía quiénes eran John Lennon ni Paul McCartney. Pero luego he hecho una mini-encuesta entre amigos y resulta que un porcentaje muy alto, altísimo, tampoco sabían quién era Kurt Cobain. Excusas baratas: "...es que a mí no me gusta ese musicote que te gusta a tí...", "...¿acaso sabía él quién soy yo? ¿a que no? ¿pues yo tampoco tengo por saber quién es él?". Lo preocupante es la falta de cultura general, joder, que hasta mi madre que tiene 79 años sabe quién fue este tío, que es que algunos no tienen ni puta idea de nada y no les pica ni la curiosidad. No pido yo que sepa la gente quién es Joe Satriani, Steve Vai, Yngwie Malmsteen o Joe Bonamassa, que no han tenido en España jamás repercusión ninguna, como tampoco la han tenido otros supergrupos desconocidos aquí para las masas como Black Country Communion, Velvet Revolver o Soundgarden... ¡¡pero hostia puta, no saber quiénes son Kurt Cobain, Jim Morrison, Axl Rose o Jimi Hendrix (y si alguno de ellos sigue vivo) tiene cojones!! ¡¿¡¿ Qué mierda de país es este ?!?!

Gracias por estar ahí.
De nada por estar aquí.

Salu2.

lunes, 13 de mayo de 2013

Castle Gay's Mount

Me va a ser muy difícil esta crónica, porque me temo que la anterior ha generado muchas espectativas y, claro, una de esas sale solamente muy de vez en cuando.


Nunca había estado yo en Montealegre, ni en la carrera ni en nada, pero tampoco había otra cosa mejor que hacer ese sábado. Además, la propuesta de intercambio de camisetas por un día había tenido una fenomenal y fulminante acogida, y no por parte de cualquiera. Sí, habían cogido el testigo nada más y nada menos que esos dos grandísimos campeones (y mejores aún como personas) que son Mariángeles Magán y Paco Núñez Chumillas. Para más inri, encima Mariángeles me propuso, además del intercambio de clubes por un día, hacer la carrera juntos. Dicho y hecho, tras un sinfín de mensajes a través de Facebook, en eso quedamos.

Así que allí nos plantamos en lo que pretendidamente iba a ser una calurosa tarde primaveral. Por suerte después de salir de mear en los aseos de la Policía Local se empezó a nublar y se quedó una tarde ideal para correr. Por fin nos vemos junto a la entrega de dorsales y hacemos el intercambio ceremonial de camisetas, con varios modelos para elegir. Yo me clavé el modelo 2013 de la camiseta del C.A. Albacete, de color rojo, mientras que ellos finalmente optaron por camiseta de manga corta ella y de tirantes él, ambos modelo Dosquince 2012 (de momento en vigor pues no se renovó el modelo en 2013). Luego, junto a la línea de salida, los típicos saludos a diestro y siniestro, explicaciones sobre las equipaciones que portábamos ese día, algunas fotos, y venga, al tema.

Lo veo y aún no me lo creo.
Parece ser que Mariángeles no quería dar el todo por el todo en esta carrera (y de hecho no creo que hubiera tenido ningún problema en ganar), pero como si no le hace compañía a alguien acaba por embalarse, suele elegir a un primo (un familiar que es primo suyo, pero como aquel no pudo venir, eligió al primo que os habla). Así que nos colocamos en la línea de salida, más atrás de donde ella se suele colocar, y mucho más adelante de donde lo suelo hacer yo.

Salimos por fin tras una breve espera y bastante rapiditos, por cierto. No sé si alguno habréis tenido alguna vez la ocasión de compartir carrera con un auténtico monstruo (monstrua, en el caso que nos ocupa) que es capaz de imprimir en cualquier momento a la carrera una velocidad muy superior a la tuya. Pues ya os digo yo que es una sensación extraña. Por un lado yo iba tratando de hacerlo lo mejor posible, y lo estaba consiguiendo: el primer km en 4:39 (que ya tiene un trecho de cuesta arriba) y el segundo 4:57 (que es el resto de la cuesta y un poco más ya bajando). Además en esos dos km ya adelantamos a unos cuantos a los que normalmente suelo dar caza en la segunda mitad de las carreras. Y además había a mi alrededor algunos a los que jamás llevo tan cerca. Pero por otro lado iba pensando: "Verás que pajarón en la segunda vuelta, y encima no te conoces el trazado, te vas a quedar clavado en la cuesta cuando tengas que volver a subirla, so listo".

Pero no. En la suave bajada que hay al salir del pueblo nos iba dando el viento de cara, refrescándonos ligeramente aunque la temperatura era buena. Y después, como sabéis, se da la vuelta de cara al pueblo otra vez, en ligera subida, de las que no matan pero que se hacen pesadas. Por suerte el camino estaba bastante cuidado. Entrada al pueblo por la parte más alta del mismo, y paso por meta siendo el km el 5+300 aproximadamente.

Ojo, únicas dos personas en la foto con los dos pies en el aire.

Poco a poco se me fue quitando el miedo al ridículo porque, a pesar del ritmo frenético (para mí; a Mariángeles no se le quebraba el resuello ni de lejos), me econtraba bien de fuerzas. Incluso ibamos charlando cuando la gravedad se ponía a favor y no hacía falta tanto esfuerzo para mantener la zancada a buen trote. Llegamos al punto más bajo de la prueba, donde María Jesús y mis chiquillas se habían colocado estratégicamente para darnos ánimos bueno será para darte ánimos a tí, porque a la Magán si acaso los ánimos serían para que no te dejara tirado y te sacara diez minutos en los cinco kilómetros que faltaban antes de la cuesta. Nos salió un poco más lenta que en la primera vuelta, pero bueno, no se dio del todo mal. Luego otra vez alejarse del pueblo cuesta abajo y regresar cuesta arriba.

En el km 9+500 más o menos viene de frente a buscarnos el Sr. Chumillas para rodar los últimos hectómetros juntos. Nos dice que, a pesar de ir a mi ritmo (¿cómo que "a pesar"? ¿no será más bien "gracias a"?) ella marcha la primera de la categoría senior femenina. Y es que esta categoría en concreto se ha quedado, salvo por ella, practicamente sin damas capaz de bajar de 4:45 en distancias superiores a 10 km. Él ha quedado "octavo o noveno", porque aunque no iba a salir al 100%, al final se ha picado y ha acabado adelantando a unos cuantos superclase que avanzaban por delante.

Momento histórico para el Dosquince (y para el C.A. Albacete también, ¡¡qué pijo!!)

De ahí en adelante el perfil era descendente casi en la totalidad, y como aún me quedaban fuerzas, saqué pecho y apreté un poco más (sabiendo que para ellos ese plus de velocidad les costaba el mismo esfuerzo que apartarse una mosca), llegando a la recta de meta en un frenético sprint ja ja ja ja sprint ja ja ja no me hagas reir deteniéndonos únicamente para coger a mi hija Claudia, la mayor, y entrar juntos en meta con ella vamos, la típica estampa de mariquituso en la que entras en meta cogido de la mano de un compañero, pero que por esta vez se te perdona ya que por lo menos ibas de la mano de una mujer y de tu hija, podríamos tirar de hemeroteca y sacar todas estas ridículas entradas en las que parece que estuvieras ganando algo.

Un carrerón, en la medida de mis posibilidades: tiempo 50:25 en 10.560 metros según mi GPS, media de 4:46 min/km (4:44 según la organización), puesto 275 (de 675 llegados a meta), puesto 67 (de 136) en mi categoría "Veteranos A". Y atención, porque aquí no se acaba la cosa, porque como esto de intercambiar la camiseta me lo tomo como una gran responsabilidad, llevé a Mariángeles al octavo puesto en la clasificación general femenina y, por añadidura, a lo más alto del pódium de la categoría "Senior Femenina", ¡¡chúpate esa!! ¿vas a acabar ya de colgarte medallas, flipado?

Despedida y cierre: tras pasar por meta, abrazos, besos, saludos, presentaciones, más besos, más saludos, más abrazos y despedida hasta Almansa, donde nos devolveremos las camisetas lo de las dos cervezas que te tomaste de un trago cállatelo. Por cierto, que yo creo que la de Paco N. Chumillas ha tenido sobre mí el efecto "capa de Superman". Y a ellos tampoco se les ha dado mal la cosa con la arlequinada. Espero que le hayan dejado un áura mística que hagan que, cuando las vuelva a vestir, me den alas... aunque, ahora que lo pienso, esas camisetas deberían ser vestidas este año por vosotros, ¡oh, queridos lectores! Y dado que Almansa está a la vuelta de la esquina y que Héctor Plaza, del Don Quijote, está lesionado (¡un abrazo y recupérate pronto!), ¿qué me dices, te atreves a probarte la camiseta de cuadros mientras yo me pongo la de tu club? ¡¡Ánimo, chinchillas, salobrales, runningalbacetes, tarazonas, diezmillas, valdegangas, keniatas!!

Gracias por estar ahí.
De nada por estar aquí.

Salu2.

viernes, 3 de mayo de 2013

Lazarus' Houses

Accediendo a Blogger. Correo, contraseña y ya estoy dentro. Bien, ¿ahora qué? La gente sigue sin comentar nada nunca acerca del vídeo de rigor, ni para bien ni para mal (bueno, una vez Joseda comentó algo). Si no les gusta que lo digan pero que les follen porque lo voy a seguir poniendo. Así que ahí va:


El día 1 de Mayo, había dos opciones. La primera, ir a la manifestación. Absurdo: ¿a reclamar qué? No han hecho caso de nada, de ninguna manifestación por la infame reforma laboral, por la demente privatización sanitaria, ni por los descomunales ajustes en educación; no lo están haciendo (ni caso), y no lo van a hacer, así que ¿para qué? Otra cosa es que hubiera ido allí **contenido eliminado por la caza de brujas**. Para echarse a llorar.

Así que me fui a Casas de Lázaro. Salimos el Presi (en su coche), JuanRa, Tomy y servidor, a eso de las 9:45, llegando de sobra a las 10:25 y eso que para echar gasoil tardamos una eternidad. Aparcóse el vehículo turismo en la puerta de un garaje sin vado, cosa arriesgada siempre en un pueblo, porque son capaces de pasarte por encima con el tractor. El pueblo es pequeño, eso sí se aprecia. Pero por lo visto lo que no apreciamos nunca, o nos resulta más dificil de apreciar, es la casi nula cantidad de coches que suele haber, a diferencia de la gran cantidad que hay aparcados cuando los corredores hacemos nuestra particular invasión.

Recogemos todos dorsal y bolsa, compuesta de un pan de pueblo y una caja de rosquillas ideales (creedme que soy experto en la materia) para tomarlas con el café de mediatarde. Escueta la bolsa, pero mejor que la antiguamente perenne gorra de la caja de turno. Vuelta al coche, nos despojamos del chándal (me he vuelto a acordar de ponerme las mallas), últimos preparativos, un poco de "vida" (es decir, nos rociamos con colonia Nenuco), y a la línea de salida.

Esta vez fue otro, no yo, para variar, el que empezó a señalar esta y aquella tía buena, con mayor o menor coincidencia en los gustos particulares de cada uno. Por una vez entre un millón estuve presente en la foto de grupo, o fotos, porque hubo varias. Nos juntamos bastantes: Sebas, Perdigón, Paquito, el Presi, JuanRa, el Fuerzas, Jorge, Trampolín, Blas, Fran Olivas, Pedro León, Lombardía, David y servidor. En total iríamos a correr unos 600, calculé a ojo a ojo los cojones, lo miraste en internet antes de salir de casa, so listo. Bueno, al tema. A correr.

Dijo un sabio que en la vida no es cuestión de buena suerte. La buena suerte más o menos se la puede ir buscando uno: estudiando o dejando de estudiar; arrimándose a estos amigos o a aquellos; eligiendo este trabajo con más futuro y menor remuneración que aquel mejor pagado de momento, pero vete a saber tú el día de mañana; ahorrando para el día de mañana o gastándoselo casi todo en un buen coche, una televisión grande que te cagas, un quad, tabaco, putas, unas rayas, un alargador de pene; sujetando normalmente al demonio y al animal que lleva uno dentro, o bien llevarlo siempre sin correa ni bozal ni bragas. Por eso no es cuestión de buena suerte.

La cuestión es... no tener mala suerte. Porque ya puedes haberlo hecho todo bien que quieras, pero como se cebe en tí la mala suerte, la has cagado. Como te caiga un rayo, tengas un accidente fortuíto tú o los tuyos y te mueras o se mueran,**contenido eliminado por la caza de brujas**. No me enfado, porque hay cosas peores.

El miércoles en Casas de Lázaro sucedieron algunas de estas cosas, y otras no. Pero por eso no hay que enfadarse. Sí destacaré que el recorrido es bastante bonito, por terreno de monte de pre-sierra, parecido a la parte intermedia de la vecina carrera de San Pedro (para los que hayáis estado en aquella y no en esta). Claro, que como elegí correr (más o menos a tope) en vez de pasear, y como los caminos estaban regular (no es una queja, los caminos son como son, y este era así, el que quiera terreno llano que se vaya a las pistas), preferí no tentar a la mala suerte e ir mirando el suelo, para no tropezarme. Y por eso no pude ir recreándome en el paisaje, aunque lo que vi por el rabillo del ojo era muy bonito. Tampoco pude ir admirando eso que ya sabéis que suelo ir mirando, aunque aquí también lo que vi por el rabillo del ojo me pareció que era muy bonito.

El trazado, un poco más corto que el del año pasado, por lo visto, por que yo no estuve. Con la temperatura ideal (o casi) para correr y nulo viento, salimos dando una mini vuelta al pueblo, más "mini" que nunca porque es un mini pueblo, y salimos cuesta abajo por un valle que nos lleva a un riachuelo que hay que cruzar a pinrel. Aquí recupero algún puesto porque la mayoría de los que van delante son unos mariquitas pusilánimes que no tienen lo que tienen que tener para pisar fuerte, rápido y con decisión. Eso era el km 1 más o menos. A partir de ahí, una cuesta de unos 2 km, algo menos, de longitud, con un desnivel aproximado de 100 m (verticales hacia arriba, se entiende). En casi todas las carreras hay alguna cuesta, pero no suelen estar tan al principio. Eso te deja un poco tocadillo para el resto de la carrera, pero momentos hubo para recuperarse puesto que, al final, como la meta estaba exactamente en el mismo sitio de la salida, habría que bajar.

Efectivamente, desde el km 3 hasta el 5 terreno más o menos llano, en ligero descenso, y desde el 5 hasta el 6 vertiginosa bajada en la que más de uno me adelantó, aunque no se la guardé cuando luego volví a cogerle en la subida (no fue el caso de Sarri de El Salobral que está recuperando su antaño estado de forma, ni el de Paquito del Dosquince, a los que no pude dar caza). Me da igual, la verdad pero si quedo yo delante, mejor, nos ha jodío. Mismo río para cruzar, pero en distinto punto, con igual baile de mariquitusos débiles de voluntad. Cuesta breve pero empinada, donde estaba Gabi para inmortalizar el momento, y vuelta a entrar al pueblo.

Isabel, que estás ahí en la foto acalorada quitándote la chaqueta, enhorabuena por el maratón.

Esto era el km 7 y lógicamente los diseñadores del trazado aún tenían una última bromita para los participantes. Efectivamente nos vuelven a encauzar dirección San Pedro por la carretera, cuesta abajo (que luego habría que subir), para después girar 180º en dirección de nuevo al pueblo, pero por un caminillo que debe ser agradable para pasear en verano, pero que a estas alturas a algunos se nos estaba haciendo algo jodido. Pero terminado el camino, siempre picando bastante hacia arriba, nos meten al pueblo donde hay otro par de repechos bastante empinados, estilo Molinicos (ya sabéis a qué cuesta en particular me refiero), pero bueno, como es ya el final y por detrás alguno viene apretando, saco fuerzas de donde no las hay y, espera, ¿pero esto qué es? Me encuentro con mi vecino (ese que en la media de Albacete lleva años saludándome desde el balcón en pijama y con cara de sueño, ese que seguro que lleva un mes entrenando y que en su vida seguro que no ha movido un esparto, ese, ESE, y ya está a mi nivel el muy cabrito, mecaguetóloquesemenéa). Me dice nosequé, pero no le hago ni caso, toda mi concentración está ahora en meterle por lo menos 5 ó 10 metros de ventaja, coño, que se sepa quién es el veterano y experimentado (mierda, acabo de ver el vídeo, porque en aquel momento tenía el seso frito, y no lo conseguí, llegó él delante).

Por fin cruzo la meta en 45 y pico, a 5:00 min/km de media según mi peluco, 4:59 según la organización, que prometía unos metros más que a mí no me salieron. Con las últimas cuestas llegué completamente jadeante y tuve que agarrarme a una valla mientras Paco Marcos me decía nosequé. Perdona, macho, pero no tenía ni puta gana de hablar ni de nada.

A renglón seguido pasamos a que nos sirvieran un Vino Español a quién se le ocurriría esta fina y cursi manera de llamar a un aperitivo servido de pie en la típica sala polivalente en estos pueblos tan pequeños, que lo mismo sirve para esto que para una reunión de la Asociación de Punto de Cruz, para tomarse las uvas en Nochevieja o para, por ejemplo, elegir a la reina de las fiestas. Hacía mucho calor allí, así que me tuve que aplicar dos latas de cerveza últimamente te las aplicas aunque no haga calor. Charla con los amigos, también con alguno que no es amigo y que tienes que aguantar je je je je qué cabrón y poco más, porque no somos de los que nos quedamos a la entrega de trofeos (bueno sí, tuve el gusto de hablar con una dama de la élite, una que estará leyendo esto además, y que no parece estar grillada como otros y vosotros no, así que os jodéis).

En categoría femenina ganó Elena Ruiz Nieva que (a la vista de las fotos) debió apretar de lo lindo a última hora  para coger a Laura Villar; la tercera Cristina Moya (ojo, categoría promesa). En masculina creo que ganó un promesa también, pero no voy a decir nada más de tíos que para eso es mi blog.

Y ya por último y no menos importante, lanzo aquí una propuesta para quien la quiera cazar al vuelo. El tema es el siguiente: ¿te parece fea la camiseta a cuadros del Dosquince? A mí también, pero sólo para llevarla por la calle, porque para participar en una carrera es de lo mas cool que hay. ¿Quieres saber lo que se siente, oh querido lector, al llevar en una carrera puesta la mítica camiseta a cuadros blancos y naranjas, esa camiseta que han llevado personajes legendarios como Gossi, el Fuerzas o, ¡¡qué pijo!! yo mismo? Te propongo que, en la próxima carrera que coincidamos, intercambiemos camisetas y corramos cada uno con la del club contrario. ¿Qué te parece? ¿Una gilipollez? ¿Un bonito gesto de hermanamiento? Ánimo, espero tu propuesta por e-mail, en un comentario aquí abajo, por el Facebook o como quieras... la logística de las tallas, de ver quién lava la de quién, la devolución, etc. ya se verá después. Llevo ya 10 carreras y no creo que haga muchas más de las 18 de rigor... ¿quiénes van a ser los 8 valientes que van a hacer que yo corra las 8 carreras que me quedan cada una con la camiseta de un club distinto (si es que hay alguna propuesta, claro)? ¡¡Venga, vamos, que me lo quitan de las manos!! (conste que si os estáis todos callados, tampoco me voy a enfadar, yo no me enfado por nada).

Gracias por estar ahí.
De nada por estar aquí.

Salu2.
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